Año de la inversión para el desarrollo rural y la seguridad alimentaria

Version Bilingüe
64 Años: diario de Bandera de la Colectividad Nikkei

Regresar
«Los descendientes de Okinawa tenemos un espíritun uchinanchu muy fuerte»
Becaria Miyuki Arakaki
miércoles, 17 de abril de 2013 | 5:49 PM
«Los descendientes de Okinawa tenemos un espíritun uchinanchu muy fuerte»
Galeria Imagenes

Por Rubén Kanagusuku

Miyuki Arakaki pasó un año becada en la prefectura de Okinawa. Ella, al igual que muchos jóvenes se reencontró con sus raíces y tuvo innumerables experiencias que comparte con nosotros en la siguiente entrevista.

¿Cuál fue la beca por la que viajaste a Okinawa?
Fue por la beca que otorga la Prefectura de Okinawa, en mi caso fue de arte en la Universidad Prefectural de Bellas Artes de Okinawa, por un año.

¿Dónde estuviste hospedada?
Estuve hospedada en un departamento particular en Shuri.

¿Qué cursos seguiste durante la beca?
En la Universidad me inscribí en la carrera de Koten Ongaku (Música clásica de Okinawa) en la especialidad de sanshin. Llevé cursos de sanshin, kokyu, fue, taiko, koto, historia de Okinawa, nihongo y composición musical.

¿Cómo afectó la beca tu vida?
Esta beca ha sido una gran experiencia para mí. Sobre todo porque era la primera vez que vivía sola, en un país donde no dominaba el idioma y por un tiempo largo. Antes de ir estaba un poco preocupada, pero desde el primer día, por alguna razón, me sentí como en casa. Si bien todo era nuevo para mí, la gente era tan cálida que me sentía muy cómoda.
 Gracias a esta oportunidad he podido relacionarme con gente no solo de Okinawa sino también de otras partes del mundo y agregado a todo lo aprendido sobre Okinawa hace que mi identidad uchinanchu sea cada vez más fuerte y deseo difundirlo a todos.

¿Qué conocimientos adquiridos vas a practicar en Perú?
Antes de irme a Okinawa, yo solo tocaba un poco de minyou (música popular okinawense), pero en la universidad solo enseñan koten (música clásica okinawense). En ese entonces yo no sabía nada de koten. Comencé desde cero. Al comienzo fue un poco duro, porque me encontraba muy por debajo del nivel de mis compañeros. Sin embargo, gracias al apoyo de los excelentes profesores y con mucho esfuerzo, poco a poco pude ir nivelándome con los demás.
 Durante mi beca he tratado de ser una esponja, absorbiendo todos los conocimientos posibles para así luego poder compartirlos en el Perú, ya que aquí no se conoce mucho sobre la música clásica como en otros países como Brasil o Hawaii que organizan hasta concursos.

Al llegar a Okinawa, ¿te reencontraste con tus raíces?
En mi infancia mi obaa siempre me cuidaba mientras mis papás iban a trabajar, entonces ella siempre me cantaba canciones de Okinawa. Ese fue mi primer acercamiento a la cultura de Okinawa. La razón por la que toco sanshin es porque me hace recordar esos días, recuerdo a mi obaa. Es por eso que siempre sentí que algún día tenía que visitar su furusato (su tierra natal). Fue con esta beca que por primera vez pude visitar el barrio donde vivía mi obaa en Kitanakagusuku, fue un momento muy especial para mí.

Además conocí a los familiares por parte de mi mamá que aún siguen viviendo en Haebaru , inclusive una de mis tías es sensei de koto y pude  tocar sanshin junto con mis tías que tocaban koto.

¿Qué cosas te sorprendieron de Okinawa?
Algunas personas, como yo, piensan que en Okinawa tocar sanshin es algo muy común, pero no es cierto. Es más, muchas personas se sorprendían que una extranjera fuera hasta Okinawa solo para aprender sanshin. Fue algo que me sorprendió. Los jóvenes allá no tienen mucho interés por el sanshin y mucho menos por la música clásica okinawense.

Además, he sentido que los jóvenes descendientes de okinawenses tenemos un «espíritu uchinanchu» más fuerte que los mismos jóvenes uchinanchu. Muchos, no saben bien la historia de Okinawa, porque en los colegios les enseñan solo la historia de Japón y algunos si tienen suerte sus ojii les cuentan un poco de su historia.

Sin embargo, conocí a un grupo de padres jóvenes que tienen como objetivo  enseñar uchinaaguchi a niños para que lo usen en su vida cotidiana. Esto me conmovió mucho, ya que ellos decían «el día que desaparezca el uchinaguchi, también lo hará la cultura de Okinawa». Yo he tenido la oportunidad de asistir y apoyar en esas clases y cada vez hay más padres interesados en aprender uchinaguchi junto con sus hijos. Es un proyecto tan bueno  que  está creciendo más y esta teniendo  apoyo de terceros.

¿Qué les dirías a los jóvenes que piensan en obtener una beca a Okinawa?
Yo pienso que es una gran oportunidad de poder conocer sus raíces, su historia, su cultura  que es tan rico e interesante. Pero no solo nosotros vamos a aprender de ellos, sino también los okinawenses aprenden muchas cosas de nosotros. Es un intercambio constante y eso hace que las dos partes refuercen ese «espíritu uchinanchu».

Es una experiencia inolvidable por eso agradezco a la prefectura de Okinawa, a la Fundación Internacional de Intercambio y Recursos Humanos de Okinawa (OIHF) y a la Asociación Okinawense del Perú (AOP) por ser beneficiaria de esta beca. Es por ello que recomiendo a todos que si tienen la oportunidad de postular, lo hagan.

Inicio | Nosotros | Legal | Politica de privacidad | Redes de Conectividad | Soporte| Diseño de Páginas Web | Contactenos |
Perú Shimpo. Copyright © 1997 - 2019
Desarrollado por Diseño Web Perú S.A.C
Este sitio está protegido por las leyes internacionales de derechos de autor y marca registrada. Todos los derechos reservados.
al usar este sitio web aceptas los terminos y condiciones a continuacion: se prohibe el uso y copia de informacion y lementos de nustro sitio web sin previo consentimiento , la territorialidad de jurisdicción a la Republica del Perú, para mas informacion vea : condiciones de uso