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Uchinanchu Yaibin de Kenji Igei se estrena en Japón 26 de febrero
El álbum se presentó en Lima en diciembre del 2019
lunes, 17 de febrero de 2020 | 5:04 PM
Uchinanchu Yaibin de Kenji Igei se estrena en Japón 26 de febrero
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Por Ciria Chauca Falconí

Fotografía: Kenji Igei facebook

«La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ay, Dios...». Esta frase del salsero Rubén Blades, reseña lo que actualmente lo vive Kenji Igei Kohatsu, exbecario de la prefectura de Okinawa (Japón). Él es el autor del logotipo que acompaña todas las actividades de los 120 años de la Inmigración Japonesa al Perú, por ser el ganado del concurso convocado por la Asociación Peruano Japonesa, la Embajada de Japón y el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Su relación directa con sus raíces okinawenses, en el 2015, le inspira escribir todos sus sentimientos, que los convierte en canción. Así nace Uchinanchu Yaibin, un disco con varios idiomas, canciones en español, japonés, inglés, y con algunas palabras en uchinaguchi, dialecto de la prefectura de Okinawa. Fue presentado en Lima el 19 de diciembre del 2019 y continúa teniendo mucha acogida.

Uchinanchu Yaibin será estrenado en Japón este 26 de febrero.

«Hay aún mucho por recorrer, por trabajar, por soñar. Me gusta pensar que Dios siempre me irá sorprendiendo, pues cada puerta que se abre ha sido inesperada», manifiesta Kenji Igei.

Por el lanzamiento de Uchinanchu Yaibin ¿te sientes realizado como músico y compositor?

Si bien es cierto que el lanzamiento en nuestro país fue el 19 de diciembre, el álbum Uchinanchu Yaibin se estrenará en Japón el 26 de febrero de este año. Para ello, se ha preparado una serie de actividades de difusión en ese país como intervenciones en medios de comunicación. 

Este es el nuevo inicio de un camino que ya tiene tiempo avanzando. Hay aún mucho por recorrer, por trabajar, por soñar. Me gusta pensar que Dios siempre irá sorprendiéndome, pues cada puerta que se abre ha sido inesperada. Mi parte es dar todo de mí en cada momento y dejarme sorprender. 

¿Cuánto tiempo te llevó hacer este disco?, ¿ha sido en Lima y en Okinawa?, económicamente ¿te ha costado?

Este disco es una producción que se comenzó formalmente en febrero del año pasado. En este proceso han habido muchas personas involucradas, entre las cuales destaca mi productor musical, Miguel Tomas. Él fue el director y arreglista del concierto que brinde en Okinawa el año pasado. Él ha sabido captar muy bien mis sentimientos en relación a mis raíces y convertirlas en armonías musicales. Asimismo, la producción la realizamos en su estudio de grabaciones en Lima y en todo el proceso han participado más de 40 músicos.

Toda esta aventura comenzó cuando conversé con un amigo de la cooperativa Abaco, contándole mi sueño de poder grabar un disco. Desde el principio me acogieron y me ayudaron a soñar en grande. Con ellos me reuní varias veces para pensar en cómo alcanzar el objetivo y el proyecto fue tomando forma. Fue así que me presentaron a la empresa japonesa Music Securities con la que ellos trabajaban, pues quizás podría interesarles. Para sorpresa nuestra, esta empresa paralelamente se dedicaba al rubro musical, siendo una casa discográfica. Ellos asumieron el proyecto del disco y decidieron producirlo en su totalidad, encargándose de los gastos de producción musical y audiovisual, así como de la campaña de marketing en Japón. 

Uchinanchu Yaibin está escrito ¿en español, japonés y uchinaguchi? 

Uchinanchu yaibin es un disco con varios idiomas. Tiene canciones tanto en español, japonés e inglés, así como algunas palabras en uchinaguchi. 

¿Cómo es el género musical de Uchinanchu Yaibin?

De algún modo siempre estuve ligado a la música tranquila, baladas. Por medio de estos ritmos he buscado llevar un mensaje y una meditación sobre distintos temas. Definitivamente esto no falta. Sin embargo, también se pueden encontrar canciones más movidas en género pop y hasta en salsa. 

¿Cuántas canciones presentas? 

En total son 16 temas; ocho en japonés, siete en español y una en inglés.  Sin embargo, la mayoría de ellas tienen una versión en japonés y otra en español. 

¿Por qué y cuándo tus sentimientos se volvieron canciones?

Creo que el momento más importante para mí, en relación a mis raíces, fue mi experiencia de beca al pueblo donde nació mi abuelo. Viajé a Ginoza en el año 2015 y descubrí de un modo profundo y especial mis orígenes (conocí el lugar donde mi ojichan había nacido, vivido, donde estaba la familia; aprendí palabras en uchinaguchi; entendí muchos hábitos y costumbres que practicaba en casa y no sabía que eran okinawenses). Durante mi estadía en esos meses, fui escribiendo todos esos sentimientos y convirtiéndolos en canción. Fue así que compartí Uchinanchu yaibin con mis amigos japoneses y la presentamos en el Matsuri de Ginoza. Esa noche que la tocamos en el escenario, descubrí que esa canción tenía un mensaje que debía difundirse a muchos corazones; era capaz de unir, de sembrar, de emocionar, de agradecer. 

A partir de ahí, fueron surgiendo otras canciones según las experiencias que iba viviendo, armando un repertorio para el disco.  

Entre todas las canciones de este disco ¿cuál de ellas tiene mayor significado?

Uchinanchu yaibin es la que me ha regalado grandes momentos. Esta canción de algún modo resumen una de las experiencias más enriquecedoras que he tenido, pero con el tiempo me di cuenta que se fue volviendo especial para muchas personas. 

Como mencioné, la cantamos en el Matsuri de Ginoza; posteriormente fue elegida como himno del evento internacional «Ginozanchu no Tsudoi»; un grupo de estudiantes de primaria de un colegio de Ginoza la cantó; y ahora último, en la obra teatral «Ginyu Monogatari», que se hizo en Okinawa, fue la canción de cierre. 

¿Desde cuándo cantas? y ¿desde cuándo tocas guitarra?

Desde niño recuerdo haber cantado en muchas actuaciones tanto del colegio como familiares. La música me ha acompañado siempre y creo que es un medio muy bonito para poder transmitir sentimientos. En el colegio tuve mi grupo musical con unos amigos, luego formé un dúo de música católica llamado «Equación sin fin» con Walter Castillo. 

Toco guitarra desde que estaba en segundo de secundaria. Aprendí en el colegio y fui cada vez descubriendo en este instrumento un acompañamiento práctico y bonito. Como decía mi mamá, la guitarra la puedes llevar a cualquier sitio y puedes hacer un ambiente más agradable. 

Ahora te dedicas a la música ¿cien por ciento de tu tiempo? ¿Cómo pasatiempo, o es una profesión?

La verdad es que toda esta aventura ha venido sin esperarlo. Fueron puertas que se abrían y oportunidades que iban surgiendo. Mi inicial deseo de escribir la primera canción relacionada al tema de identidad, simplemente fue transmitir lo que llevaba en mi corazón en ese momento. Ahora, todo esto ha ido teniendo rumbos inesperados. Por el momento no me dedico al 100% a la música, pero es algo a lo que cada vez me gustaría dar más tiempo y esfuerzo. 

Una vez me puse a pensar que, si llegara a anciano y mirara para atrás, una de las cosas que me arrepentiría profundamente si dejara de hacerlo, es la música. Descubrí de este modo que es mi pasión y mis grandes deseos están en poder compartirla con muchas personas. 

¿Qué es lo que más recuerdas de tu abuelo Ginyu Igei?

De mi abuelo recuerdo con mucho cariño cómo después de almuerzo se sentaba a tocar el piano en casa. Eso marcó muchas tardes de mi vida y años después lo asocio con mi identidad y su relación con la música. 

¿Quién y cómo ha sido Ginyu Igei?

Ginyu Igei nació en Kin (actual Ginoza). En 1934 viajó a Perú como profesor y se desenvolvió como tal durante varios años, hasta que estalló la Segunda Guerra Mundial. Durante este período se detuvo la enseñanza formal y comenzaron las escuelas japonesas clandestinas, esforzándose para poder mantener las lecciones. Parte de su labor destacada, se relaciona con los trabajos que hizo a favor de la comunidad nikkei en el Perú, siendo dirigente en algunas instituciones importantes de la colectividad.  

Asimismo, Ginyu Igei fue una persona interesada en la comunidad. Con la obra Ginyu: monogatari que se presentó en Okinawa, aprendí mucho más sobre su esfuerzo por mantener a los uchinanchus unidos, lo cual tuvo repercusiones importantes para mantener una red entre okinawenses. 

¿Dónde se puede adquirir Uchinanchu Yaibin?, ¿tu disco está en Internet?

Actualmente el disco se puede conseguir en el Restaurante Nakachi (en el Centro Cultural Peruano Japonés), en la Cafetería del Policlínico Peruano Japonés y en la secretaría de la Asociación Okinawense del Perú. 

Además, se puede encontrar el disco completo en las plataformas digitales Spotify, Apple Music y iTunes. 

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